La construcción del Hotel KATEGORA MADBIT continúa avanzando sobre una parcela de casi 9.000 m² en Madrid. REHAURA participa en la ejecución de una estructura de hormigón armado de más de 17.000 m², caracterizada por la complejidad de sus encofrados y por la elevada exigencia técnica y visual de sus pilares vistos.
Las nuevas fotografías de la obra permiten apreciar la evolución de un proyecto en el que la planificación, la precisión geométrica y la coordinación entre los distintos equipos resultan determinantes. SANJOSE CONSTRUCTORA, Alsina Formwork y Grupo ULMA forman parte de los proveedores y colaboradores implicados.
Una estructura que exige precisión desde el encofrado
En una ejecución de esta magnitud, el encofrado no es únicamente un elemento auxiliar. Define la geometría, contiene las presiones del hormigón fresco y condiciona tanto la seguridad de los trabajos como la calidad final de la estructura.
El proyecto requiere sistemas de encofrado especializados capaces de adaptarse a las particularidades de cada zona. Su elección debe considerar la altura y sección de los elementos, las cargas durante el hormigonado, el ritmo previsto de ejecución, la accesibilidad y las características del acabado solicitado.
En este tipo de obras también es esencial comprobar antes de cada puesta:
- La estabilidad, nivelación y aplomado de los sistemas de encofrado.
- La correcta disposición de armaduras, separadores, recubrimientos y reservas.
- La estanqueidad de juntas para limitar pérdidas de lechada.
- La compatibilidad entre encuentros, huecos e instalaciones previstas.
- La secuencia de vertido y los puntos que requieren una vigilancia especial.
- Las condiciones de desencofrado y protección posterior del elemento.
Pilares vistos: estructura y acabado en un mismo elemento
Los pilares vistos presentan una dificultad adicional: además de cumplir su función resistente, permanecen expuestos como parte del resultado arquitectónico. Esto eleva la exigencia sobre la geometría, las juntas, la textura superficial, las aristas y la uniformidad visual.
La calidad final no depende de una única operación. Es el resultado de decisiones coordinadas durante todo el proceso: preparación del molde, aplicación controlada del desencofrante, colocación de la armadura, cierre del encofrado, hormigonado, compactación, curado y retirada del sistema.
Un caso habitual es que un encofrado correctamente dimensionado desde el punto de vista resistente no produzca por sí solo el acabado esperado. Una junta mal resuelta, una pérdida de estanqueidad o una compactación inadecuada pueden dejar marcas, coqueras o diferencias de textura. Por ello, cuando el hormigón queda visto, los controles geométricos y visuales deben integrarse en la planificación y no dejarse para la fase final.
Cuatro controles clave durante la ejecución
- Control previo: revisión del replanteo, armaduras, recubrimientos, insertos, huecos, juntas y limpieza antes de autorizar el hormigonado.
- Control durante el vertido: seguimiento de la velocidad de llenado, distribución del material y comportamiento del encofrado bajo presión.
- Control de compactación: aplicación adecuada en función de la geometría y de la densidad de armadura, evitando tanto zonas sin consolidar como intervenciones excesivas.
- Control posterior: respeto de los tiempos técnicos de desencofrado, protección de aristas, curado y revisión temprana del acabado.
Estos controles permiten detectar desviaciones en el momento en que todavía pueden gestionarse correctamente. En cambio, corregir un defecto sobre un pilar visto terminado suele ser más complejo y puede alterar su apariencia original.
Coordinación en una ejecución de más de 17.000 m²
La escala del Hotel KATEGORA MADBIT obliga a ordenar cuidadosamente los ciclos de trabajo. El suministro de acero, los equipos de encofrado, las zonas de acopio, los medios auxiliares y las fases de hormigonado deben encajar en una secuencia común.
La coordinación con SANJOSE CONSTRUCTORA, Alsina Formwork y Grupo ULMA contribuye a integrar las necesidades de producción, seguridad y resolución técnica de los sistemas empleados. En estructuras complejas, anticipar interferencias y definir con claridad cada fase es tan importante como ejecutar correctamente cada elemento.
Una estructura de hormigón armado de alta exigencia se construye mediante la suma de controles precisos: replantear, comprobar, hormigonar, proteger y revisar.
Nuevas imágenes de un proyecto estructural exigente
Las fotografías compartidas reflejan el progreso de la obra y permiten observar la dimensión de la intervención, la presencia de los pilares vistos y el despliegue de los sistemas de encofrado especializados. Cada avance visible responde a una planificación previa y a la coordinación continuada de los equipos participantes.
Este proyecto reúne varios de los retos propios de las estructuras complejas para uso hotelero: gran superficie de actuación, elevada demanda de precisión y elementos de hormigón con responsabilidad tanto estructural como estética. Para REHAURA, participar en su ejecución supone aplicar criterios profesionales de encofrado y construcción de estructuras de hormigón armado en una obra especialmente exigente de Madrid.
El progreso debe valorarse no solo por el volumen ejecutado, sino también por la capacidad de mantener la geometría, la seguridad y la calidad previstas en cada fase. Esa combinación es la que permite que una estructura compleja avance con coherencia hasta convertirse en la base sólida del futuro hotel.

